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La chica danesa

Retales_La-chica-danesa-1En el año 2015 se estrenaba La chica danesa, adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por David Ebershoff.

La película, dirigida por Tom Hooper, narra la historia de los Wegener, un matrimonio de pintores daneses cuya relación toma un rumbo inesperado en el momento que Einar Wegener se transforma en Lili Elbe, considerada la primera persona en someterse a un cambio de sexo.

El español Paco Delgado fue el encargado de recrear el vestuario de finales de la década de los años 20 y abordar la transición de Einar a través de la ropa, un trabajo que le valió su segunda nominación a los premios de la Academia (Oscars de Hollywood).

El diseñador, quien ya se enfrentó al reto de transformar a actores en mujeres en La piel que habito o La mala educación, emprendió su trabajo un año antes del rodaje de la cinta. Tras leer el guión, visitó Copenhague con el fin de estudiar la luz y el clima de la ciudad; en la biblioteca nacional de la capital danesa examinó testimonios gráficos de la pareja y de su entorno de amigos. Delgado completó su investigación con el libro autobiográfico de Niels Hoyer Man Into Woman, así como el estudio de la obra pictórica de Gerda Wegener.

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En el proceso de investigación, fotografías del matrimonio Wegener (izda.) sirvieron para crear el aspecto de los personajes en “La chica danesa” (dcha.).

El matrimonio formado por los pintores Einar (Eddie Redmayne) y Gerda Wegener (Alicia Vikander) vive una vida estable en Copenhague; pero, mientras que Einar es un aclamado paisajista entre la sociedad bohemia de la ciudad, Gerda no triunfa como retratista.

En las secuencias acontecidas en Dinamarca, Paco Delgado reduce la gama cromática del vestuario de los personajes en azules, grises y negros con tejidos como el algodón, la lana o el lino, dando un aspecto sobrio y sombrío a los personajes. El diseñador, además, refleja a la sociedad danesa reprimida de la época a través de una indumentaria de estilo eduardiano.

Los trajes sastre rígidos y camisas de cuellos altos almidonados funcionan como una armadura para Einar, mostrando la incomodidad del personaje sobre su propia piel y ocultando sus verdaderas emociones. Incluso el aspecto de Gerda, algo despreocupado, pero sin perder la feminidad, se presenta oprimido con vestidos encorsetados de dos piezas y botas altas con cordones.

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Para la etapa en Copenhague e influenciado por la pintura de Gerda Wegener, Paco Delgado confiere un aspecto sombrío a los personajes con colores de tonalidades frías.

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El estilo eduardiano, con cuellos altos y almidonados, muestra un aspecto rígido en el pintor Einar Wegener.

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El diseñador Paco Delgado crea un vínculo entre Einar y Gerda Wegener con botas altas de cordones, como muestra de la falta de libertad en la sociedad danesa de la época.

Gerda debe terminar el retrato de su amiga Ulla Poulsen, bailarina del Royal Danish Ballet. En una de las sesiones, Ulla se retrasa  y Gerda persuade a Einar para reemplazar a la modelo colocándose encima un vestido, unas medias y unos zapatos de mujer. El instante en el que el pintor acaricia las medias y el tejido de la ropa es toda una revelación: el comienzo de comprender su verdadera identidad de género. Ulla apoda a Einar con el nombre de Lili cuando lo ve vestido de mujer.

El traje usado en la escena de modelado fue la única prenda de la película reproducida por Paco Delgado del cuadro original de Gerda Wegener, descrita con detalle por David Ebershoff en su novela.

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El vestido usado por Einar para posar fue la única prenda de la película que el diseñador Paco Delgado reprodujo con exactitud de un cuadro real de Gerda Wegener.

Ulla invita al matrimonio Wegener al baile de los artistas. Tras la negativa de Einar, Gerda tiene la idea de que su marido asista a la fiesta como Lili, tomando prestado un vestido y una peluca del departamento de vestuario de la ópera. Durante el evento, Lili es cortejada y besada por el joven Henrik Sandal, momento presenciado por Gerda.

Para la primera aparición pública de Lili Elbe, Paco Delgado ideó un diseño más teatral, inspirado en el robe de style de la parisina Jeanne Lanvin, con una paleta de color cálida. Debido al bajo presupuesto con el que contaba y no poder replicar el vestido completo, el figurinista realizó varias versiones de la parte superior para la secuencia en la que Lili sangra por la nariz, con el fin de cambiarlo de forma rápida.

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Izquierda, boceto de Paco Delgado. Derecha, diseño para Lili en la escena del baile de los artistas de “La chica danesa”.

Gerda pide a su marido la desaparición de Lili, pero ésta comienza a verse a escondidas con Henrik. Finalmente, Einar le revela a su esposa la relación de Lili con dos hombres.

En el momento en que Lili sale a la calle como mujer, al encuentro con el joven Henrik, ella luce una feminización excesiva peluca rojiza y maquillaje fuerte debido a la etapa de confusión por la que atraviesa. El vestido elegido, manteniendo la gama azulada por la que optó Delgado para representar Dinamarca, define la vulnerabilidad y ternura de la protagonista en una de las escenas más sobrecogedoras de la película.

El matrimonio acude a un doctor con el fin de tratar las molestias que sufre Einar. En la clínica, a través de un procedimiento radiactivo, intentan cambiar su transtorno de masculinidad.

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Bocetos de Paco Delgado. Abrigo y vestido de Lili en su salida a la calle como mujer.

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Paco Delgado mantiene el azul para representar a los protagonistas en Dinamarca. La tonalidad oscura aumenta el dramatismo a la secuencia.

El declive de Einar contrasta con el resurgir artístico de su mujer, quien encuentra en Lili a su musa, retratándola en todos los cuadros. Una galería francesa se interesa por los retratos de Gerda y la pareja decide instalarse en París, una ciudad más tolerante y permisiva.

En Francia, el colorido invade el espacio. Paco Delgado recreó el vestuario de los personajes tomando como referencia las alegres ilustraciones realizadas por Gerda para revistas de moda como Vogue o La Vie Parisienne.

La liberación que va adquiriendo Lili se refleja en una paleta cromática cálida con naranjas, rosados y cremas, en tejidos fluidos como la gasa o la seda. Gerda, por su parte, muestra diseños más sofisticados que en Dinamarca, con una silueta más vanguardista de la época inspirada en Coco Chanel.

El equipo de vestuario rastreó mercadillos y tiendas de antigüedades de Barcelona, Madrid, Londres, París, Dinamarca o Bruselas con el fin de encontrar piezas similares a las que aparecen en los retratos de Lili. Finalmente, para el personaje de Lili, Delgado adquirió vestidos de la época, desmontándolos y confeccionando nuevos diseños. Por su parte, la mayoría de los trajes que luce Gerda son comprados en anticuarios.

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Izquierda, pintura de Gerda con Lili Elbe como musa. Centro, boceto de Paco Delgado. Derecha, el personaje de Gerda Wegener (Alicia Vikander) en “La chica danesa”.

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El 90% de la ropa y zapatos de Lili fueron confeccionados desde cero por el equipo de vestuario a partir de tejidos extraidos de trajes de la época.

El matrimonio atraviesa por sentimientos cambiantes durante el proceso de aceptación de Ainar, emociones transmitidas por Delgado a través de diferentes matices de la ropa. En el momento que Lili se ofrece a posar para Gerda, ambas lucen un atuendo afín en color crema, mostrando la compenetración entre las dos mujeres.

Sin embargo, tras una fiesta de presentación de las nuevas obras de la pintora danesa, a la que Gerda acude sola, ésta no puede reprimir su tristeza viendo que su marido se aleja de su lado. La pesadumbre del personaje queda patente con un abrigo y sombrero de color negro.

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Los colores crema manifiestan el entusiasmo de la pareja en París.

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Paco Delgado emplea el color negro enfatizando los sentimientos de tristeza que invaden a Gerda Wegener.

Otro de los desafíos a los que se enfrentó el departamento de vestuario fue la transformación de la silueta inicial de Einar. El equipo optó por utilizar un corsé y ocultar su estrutura ósea masculina mediante aplicaciones o pliegues en la zona del pecho y cadera, dando volumen y forma al cuerpo; los pañuelos en el cuello disimularon su nuez (manzana de Adán).

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Con el fin de evitar usar cuellos altos o collares, Paco Delgado optó por emplear pañuelos para esconder la prominente nuez de Einar.

Wegener no puede volver a ser Einar e intenta encontrar respuestas en libros y nuevos médicos. En una escena crucial del filme, Einar es atacado por dos hombres en un parque; a partir de ese momento, Gerda acepta a Lili y ambos se encuentran con un nuevo médico alemán llamado Kurt Warnekros.

Para esta etapa de confusión, Delgado apostó por un traje favorito del diseñador color crema para el personaje, compuesto por una chaqueta y pantalón fluido. El conjunto fue confeccionado a medida por una sastra con el fin de crear un atuendo de mujer hecho con la idea de un hombre. El figurinista equipó el atuendo con un pañuelo estilo ascot anudado al cuello en color lavanda, una tonalidad que reúne la fuerza emocional del rojo y la tristeza del azul.

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El traje color crema, cortado por una mujer sastre, marca el momento en que Einar Wegener logra aceptar su identidad femenina.

Einar viaja a Dresde, Alemania, para someterse a una operación de cirugía de cambio de sexo; Gerda le obsequia con un fular de color beige. En la clínica, se presenta como Lili Elbe, ataviada con un vestido de tercipelo verde, un color cargado de simbolismo, asociado a la naturaleza y a la esperanza. El personaje al fin acepta su identidad desprendiéndose del excesivo maquillaje y de la peluca, adoptando una imagen menos burda.

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Lili reconoce su identidad femenina, apareciendo sin pañuelo en el cuello, ausencia que dota al personaje de libertad.

Tras la primera operación, Lili y Gerda regresan a Dinamarca. Lili se muestra luciendo una imagen más femenina, con un maquillaje natural, su propio pelo peinado con ondas, y un estilo refinado en su vestimenta. Paco Delgado no deja de representar el vínculo de la pareja en las escenas a través del pañuelo que Gerda le regaló puesto en el cuello de Lili.

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A su regreso a Dinamarca, el color azul reaparece en la vestimenta de Lili, pero con un estilo más refinado y femenino.

Lili Elbe atraviesa una situación crítica tras someterse a una segunda operación. Mientras Lili ha alcanzado su total libertad y muestra su condición sexual a través de una bata rosa, el color negro del vestuario de Gerda hace presagiar el fatal desenlace.

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En las escenas finales, las tonalidades en el vestuario, manifiestan las sensaciones de los personajes.

En La chica danesa, el diseñador Paco Delgado logra escenificar los sentimientos a través de color en el vestuario, adaptando además la cambiante identidad del personaje masculino de Einar a la feminidad de Lili.

 

Texto: Lola Delgado Pozo.
Fotos: IMDb, pinterest.
Bocetos: awardsdaily, wwd.com, hollywoodreporter.


https://retalesdeunidilio.wordpress.com/2018/12/27/la-chica-danesa

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Verónica

Retales-Veronica-0[Este artículo contiene spoilers]

“Se encontraba en situación de misterio y rareza”. El inspector jefe, José Pedro Negri, describía de este modo en un dictamen pericial un suceso que presenció el 27 de noviembre de 1992 en una vivienda de Madrid. El enigmático informe policial, conocido como Expediente Vallecas, y anécdotas de otros hechos similares, como el Caso Embajadores, sucedidos en la década de los 90 en la capital española, han servido como inspiración para realizar la película Verónica.

La nueva cinta de terror de Paco Plaza narra cómo Verónica, tras realizar una sesión de ouija con sus amigas, es perseguida por una presencia maligna. El cineasta aborda también los cambios hacia la adolescencia a través de los miedos de la joven.

Vinyet Escobar, encargada del vestuario de la película, recrea de forma fehaciente la década de los 90 del siglo pasado en España, mostrando además la transformación de la protagonista con el uso psicológico del color, acrecentando la atmósfera de terror.

Verónica está al cuidado de sus tres hermanos pequeños: perdieron a su padre recientemente y la madre trabaja hasta altas horas de la madrugada en un bar del barrio obrero de Vallecas. Aunque la chica es obediente y responsable, no deja de ser una niña, motivo por el cual la figurinista la presenta con un vestuario de color rosa, a diferencia de sus hermanos, que visten con prendas azules y verdes.

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Verónica comienza con tonos rosados en su vestuario, vinculado a la protección y amor hacia sus hermanos e incrementando la inocencia del personaje.

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El color rosa intensifica la etapa infantil de Verónica, a un paso de la adolescencia.

Verónica, siente un gran vacío desde la muerte de su padre. Muy protectora con sus hermanos, en las secuencias en las que se dirigen al colegio, siempre aparece detrás custodiando a los pequeños y aislándose de todo lo que le rodea a través de la música que escucha con un walkman. Los niños lucen uniformes escolares, pero el modo en el que están dispuestas las prendas en la joven nos descubre su carácter retraído: una rebeca de punto de manga larga a pesar de ser un día del mes de junio y una camiseta, estilo polo, holgada por fuera de la falda.

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Verónica, Lucía, Irene y Antoñito se dirigen al colegio ataviados con uniformes escolares.

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La colocación de las prendas diferencia a Verónica de los demás alumnos y evidencian la introversión del personaje en ese momento de su vida.

Tras una clase acerca de los eclipses y supersticiones antiguas, los alumnos se dirigen al patio del colegio para observar este fenómeno. Verónica y su mejor amiga, Rosa, se dirigen a escondidas al sótano de la escuela para realizar una sesión de espiritismo; al plan secreto se une Diana, a pesar del desacuerdo de Verónica, que se siente traicionada.

Si bien las tres jóvenes visten uniforme escolar, Vinyet Escobar las distingue colocando las prendas de manera dispar. Destacables las mangas levantadas de Diana, una seña que otorga al personaje mayor control sobre el trío de amigas.

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Verónica ve amenazada su amistad con la llegada de Diana, una chica atrevida y decidida. El control que ejerce en el grupo se afianza en las mangas remangadas de su atuendo.

En la sesión de ouija invocan el espíritu del padre de Verónica, pero algo falla y ésta entra en trance. Tras despertar en la enfermería del colegio, Vero y sus hermanos se dirigen al bar en el que trabaja su madre y advertimos cómo la protagonista se siente desatendida por la figura materna, un estado significativo para entender el carácter de la joven.

Una vez llegan a casa, comienzan a desarrollarse extraños sucesos. Tras un perturbador incidente con la comida, observamos en la protagonista un cambio de vestuario: el polo escolar es sustituido por una camiseta con el emblema de la banda de rock Héroes del silencio. Lo que aparenta ser una prenda corriente y que prosigue con el patrón inicial de la indumentaria del personaje colores claros y formas holgadasse perfila como una pieza clave a modo de escudo con la que comienza la transformación del personaje. El logo de la prenda está formado por dos dragones en forma de media luna, criaturas asociadas a lo demoníaco y a la destrucción, pero también son símbolo de protección, como la que Verónica confiere a sus hermanos cuando una misteriosa presencia irrumpe en la casa.

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El logo de la camiseta de Verónica está formado por dos dragones, figuras que en la cultura occidental simbolizan destrucción, una alusión a la presencia sobrenatural que amenaza con dañar a los miembros de su familia.

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El dragón, como representación del enfrentamiento entre luz y oscuridad: una alegoría a la lucha de Verónica con el ente maligno que invade su casa.

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La camiseta es una pieza importante en el vestuario de la protagonista: sirve como escudo protector de defensa a sus hermanos.

La soledad de Verónica se acentúa a medida que aumentan los fenómenos paranormales en la casa. A la indiferencia de su madre y el alejamiento de su amiga Rosa se suman los cambios experimentados en su cuerpo adolescente: el ciclo sexual femenino se confunde con las señales provocadas por el ser maligno en sus sueños.

Cuando la situación se agrava y la familia se ve amenazada, el vestuario de la protagonista se oscurece: el color negro, coincidente con las marcas tiznadas de los colchones, es empleado por sus connotaciones negativas, relacionadas a la muerte; la figura de un lobo en la camiseta, animal asociado a la fertilidad (en consonancia con su reciente menstruación) y al diablo, denota violencia.

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El atuendo de Verónica se oscurece. La figura del lobo es empleada como símbolo del mal y la destrucción.

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En el paso de la pubertad a la adolescencia de la protagonista, su silueta se muestra más ajustada.

Los amuletos protectores de Verónica no funcionan, de manera que acude a la Hermana Muerte, una monja de su colegio que le indica cómo alejar a las sombras. La joven busca a sus amigas para realizar una nueva sesión de ouija, pero, ante la negación de Rosa, la hace en casa con ayuda de sus hermanos.

El atuendo de la chica se ve alterado por una chaqueta de color rojo que destaca entre la oscuridad de las escenas. Esta tonalidad en el vestuario es empleada por Vinyet Escobar para destacar los momentos de peligro a los que se acerca la joven y como vaticinio del fatal desenlace.

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Un color amenazante como el rojo es empleado en el atuendo como presagio de peligro y fatalidad.

Una vez más advertimos cómo el uso del color en el vestuario mejora la narración de una película. Vinyet Escobar consigue que el personaje Verónica y su estado anímico destaque del resto en cada escena de esta cinta de terror.

Texto: Lola Delgado Pozo

Fotos: capturas de pantalla de la película, jorgealvarino.com


https://retalesdeunidilio.wordpress.com/2018/07/30/veronica

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